GRITO DE GUERRA

El Decano cumplió los deberes en casa y sumó de a tres ante Libertad en Para Uno, mientras que Cerro desaprovechó su primer “match point”, cayó en el Defensores ante Guaraní 2–1. A falta de una fecha, quedan 3 puntos en juego y 3 puntos los separan.

El Olimpia de Aldo Bobadilla se sacó una espina de encima, los franjeados no habían podido derrotar a Libertad en todo el año, esta vez lo consiguieron en casa, ante su gente y con una necesidad imperiosa y obligatoria de ganar para mantenerse con vida en el Torneo Clausura.

Se puede decir que la victoria del Decano fue justa, pues a pesar de regular la intensidad de su juego en la etapa complementaria y desperdiciar varias situaciones claras de gol, en la primera etapa fue superior a su rival, controlando el balón y las acciones con buenos toques, y lo más importante; hacer el gol.

Transcurriendo la primera fracción quien más intentó disparando al arco era Néstor Camacho, que había tenido varios encuentros con Rodrigo Muñóz. Para el gol del Franjeado la jugada transcurrió por el sector izquierdo, un centro quedó largo, muy largo, pero Richard Sánchez logró recuperar la pelota antes de que éste se pierda fuera de la línea.

Acomodándose en fracciones de segundo, envió un centro al primer palo, a la cabeza de Cristian Riveros que aplicó un testazo colocado bajo y esquinado, imposible para el arquero y así hacer estallar Para Uno. Momentos después, Guaraní convirtió su primer gol y la tensión crecía. Segundo gol de Riveros en el Clausura.

Un clima de constante expectativa se vivió durante la segunda etapa, en Para Uno las cosas estaban muy candentes, Libertad se quedó con 9 hombres tras las expulsiones de Sergio Aquino y de Jorge Recalde, Olimpia no podía aprovechar la situación para convertir el segundo gol por definiciones insuficientes o atajadas del portero Muñóz.

Mientras que en el Defensores se hicieron dos goles más, el del empate de Cerro y el segundo de Guaraní, los minutos finales fueron intensos, pues Olimpia no aseguraba la victoria con un segundo tanto. Sin embargo, se defendió bien, con la pelota, bien parados, circulando el balón y sin apostar tanto a la verticalidad y a la inmediatez para gestar jugadas, pues cuanto menos tenga en su poder el balón el rival, menos peligro creará. Esa era la impronta del equipo franjeado.

Tras el final de ambos partidos la esperanza seguía intacta, a falta de una fecha para la conclusión del certamen, Olimpia es escolta del puntero con 39 unidades. Quedan 3 puntos en juego, misma cantidad de puntos que los separan a Olimpia y Cerro Porteño, para que se dé una finalísima al igual que en el Clausura 2015. El Decano debe derrotar a Capiatá en su reducto y el ciclón debe volver a caer, cuando reciba en su estadio a Sol de América.

Fuente: Olimpia Media

Comentarios

comentarios